Durante el funcionamiento del motor, inevitablemente se producirá un ligero temblor. En estos casos, el soporte del motor es fundamental. El uso de un soporte no solo fija la posición del motor, sino que también evita el temblor, protegiendo así su seguridad y permitiendo al conductor conducir con tranquilidad. En resumen, existen dos tipos de soportes: el soporte de torsión y el adhesivo para la base del motor. El adhesivo para la base del motor se utiliza principalmente para la absorción de impactos. El soporte de torsión es un tipo de fijación del motor, generalmente conectado al eje delantero de la carrocería del vehículo. La diferencia con el adhesivo para la base del motor convencional radica en que este último es un soporte adhesivo instalado directamente en la parte inferior del motor, mientras que el soporte de torsión tiene la apariencia de una varilla de hierro instalada en el lateral del motor. Además, el soporte de torsión cuenta con un adhesivo que actúa como amortiguador. El soporte del motor está diseñado para mantener el motor en su lugar, por lo que, si se daña, no se sujetará de forma segura. Entonces, cuando el motor esté en marcha, sin duda habrá un problema de vibración, y en estado de alta velocidad, por no mencionar que no solo con el sonido anormal de "estruendo", palabras graves harán que el motor se estrelle.