¿Cómo afecta al coche un sensor de oxígeno delantero averiado?
El sensor de oxígeno delantero del automóvil averiado no solo hará que las emisiones de escape del vehículo superen el estándar, sino que también empeorará el funcionamiento del motor, lo que provocará que el vehículo se cale al ralentí, desalineación del motor, reducción de potencia y otros síntomas, ya que el sensor de oxígeno es una parte importante del sistema de inyección de combustible de control electrónico.
Función del sensor de oxígeno: La función fundamental del sensor de oxígeno es detectar la concentración de oxígeno en los gases de escape. Posteriormente, la ECU (computadora de control del sistema del motor) determinará el estado de combustión del motor (pre-oxígeno) o la eficiencia de funcionamiento del convertidor catalítico (post-oxígeno) a través de la señal de concentración de oxígeno proporcionada por el sensor. Existen sensores de óxido de circonio y de titanio.
La intoxicación por plomo en el sensor es una falla frecuente y difícil de prevenir, especialmente en vehículos que usan gasolina con plomo. Incluso los sensores nuevos solo duran unos pocos miles de kilómetros. Si la intoxicación es leve, llenar el tanque con gasolina sin plomo eliminará el plomo de la superficie del sensor y lo restaurará a su funcionamiento normal. Sin embargo, a menudo, debido a la alta temperatura de los gases de escape, el plomo penetra en su interior, dificulta la difusión de iones de oxígeno y provoca la falla del sensor, que solo puede reemplazarse.
Además, la intoxicación por silicio en el sensor de oxígeno es frecuente. En general, la sílice generada tras la combustión de los compuestos de silicio presentes en la gasolina y el aceite lubricante, junto con el gas de silicona emitido por el uso inadecuado de juntas de sellado de caucho de silicona, provocan fallos en el sensor de oxígeno. Por ello, es fundamental utilizar combustible y aceite lubricante de buena calidad.