Independientemente de si se trata de faros antiniebla delanteros o traseros, el principio es el mismo. Entonces, ¿por qué tienen colores diferentes? Para adaptarse a las condiciones locales. En la mayoría de los casos, los faros antiniebla traseros son rojos, ¿por qué no blancos? Dado que las luces de marcha atrás ya eran las más utilizadas, se optó por el rojo para evitar confusiones. Aunque su brillo es similar al de las luces de freno, el principio y el efecto no son los mismos. En caso de poca visibilidad, se deben encender los faros antiniebla para complementar la iluminación y facilitar que los vehículos que vienen detrás nos vean.