El capó, también conocido como cubierta del motor, es el componente más visible de la carrocería y una de las partes en las que los compradores de automóviles suelen fijarse. Los requisitos principales para la cubierta del motor son el aislamiento térmico y acústico, la ligereza y una gran rigidez.
La cubierta del motor generalmente se compone de una estructura con un revestimiento aislante térmico, y la placa interior le confiere rigidez. Su geometría, definida por el fabricante, consiste básicamente en una estructura de esqueleto. Al abrir el capó, generalmente se pliega hacia atrás, aunque una pequeña parte se pliega hacia adelante.
La tapa del motor, al estar invertida, debe abrirse en un ángulo predeterminado y no debe tocar el parabrisas. Debe haber una separación mínima de unos 10 mm. Para evitar que se abra accidentalmente debido a las vibraciones durante la conducción, la parte delantera de la tapa del motor debe estar equipada con un dispositivo de bloqueo de seguridad. El interruptor de este dispositivo se encuentra debajo del tablero del vehículo. Al cerrar las puertas, la tapa del motor también debe bloquearse simultáneamente.